En palabras simples
Una bomba dosificadora es como una jeringa automática: en vez de echar el químico con un balde, agrega al agua una cantidad muy pequeña y exacta. La bomba análoga funciona con una perilla: usted la gradúa y sigue dosificando siempre lo mismo. La digital tiene pantalla y botones: se puede programar y hasta puede cambiar la cantidad sola cuando otro equipo le manda una señal.
Control análogo
Es apropiado para aplicaciones sencillas y estables, con ajuste directo y dosificación constante. La referencia debe cubrir el caudal y la contrapresión requeridos.
Control digital
Puede ofrecer visualización, programación, modos de trabajo o recepción de señales externas, según el modelo seleccionado.
Datos necesarios
Para seleccionar una bomba se requieren químico, concentración, viscosidad, caudal, presión, voltaje, materiales compatibles, punto de inyección y modo de control.
Un ejemplo sencillo
La bomba análoga es como la llave de una ducha con perilla: la deja en un punto y ahí se queda. La digital es más parecida a un termostato: puede ajustarse sola según lo que esté pasando.
Preguntas rápidas
¿Cuál es mejor? Ninguna es mejor en todo. Si el proceso es estable y sencillo, la análoga puede ser suficiente. Si el proceso cambia mucho o necesita más control, conviene una digital.
¿Qué necesito saber antes de elegir? Qué químico va a dosificar, cuánto, a qué presión y con qué voltaje. Con eso se busca el modelo adecuado.
¿Cualquier bomba sirve con cualquier químico? No. Los materiales de la bomba deben resistir el químico, por eso se revisan antes de comprar.
¿Busca este producto? Ver bombas SEKO → o bombas EMEC →

